Para el autor de 21 lecciones para el siglo XXI, aunque en el siglo XXI los humanos podrían ser mejorados en dioses, en pleno 2018 seguíamos siendo animales de la edad de piedra formados por grupos de nada mas una docena de personas y que, aunque en Facebook alguien fuese amigo de ciento cincuenta (150) personas, en la vida real no fuésemos capaz de conocer a esas personas realmente y que fuera de ese pequeño grupo de nada mas doce personas nos sentimos solos y vacíos.


Por desgracia a través de los últimos dos siglos las comunidades intimas se han ido desintegrando por el intento de sustituir los grupos pequeños que si se conocen por comunidades imaginadas de naciones y partidos políticos que nunca serán un éxito rotundo.


Al final los millones de hermanos en la familia nacional y en el partido comunista no podrán proporcionarnos la calidad intima que que un único hermano o amigo real si puede, al final del dia el ser humano vive de manera solitaria en un mundo cada vez más conectado.
